si escribimos un cuento, a los papás siempre les sale bien como lo cuentan, pero yo como niña me aburro de los cuentos con finales felices.
si dibujamos un árbol, todos se fijan en cuantas ramitas les hiciste y si tiene raíces o no.
yo propongo
que cantemos mal, que pongamos finales feos y que dibujemos puros monitos de palito.
es más puro.
me gusta.

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